La lucha social no armada por el agua busca cuidar los ríos y respetar los ecosistemas; busca que el Estado administre los recursos y las empresas; para que el campesino del Huila pueda cultivar sus parcelas, para que las comunas de Medellín tengan agua potable, y para que los Embera vuelvan al río Sinú, a encontrarse con sus espíritus, y puedan preparar su bocachico con plátano o con yuca.