El único método caduco en un auténtico proceso de liberación nacional y por la construcción de una nueva sociedad, es la CONCILIACIÓN DE CLASES, eso nos llevará a restaurar el sistema capitalista, antesala del fascismo.
A la violencia fascista de la derecha y al imperialismo, no se le responde con el voto en las urnas ni con lloriqueos.
Esta guerra que dura más de medio siglo, es la muestra fehaciente de que este conflicto no es un simple afán de jugar a la guerra, sino de avanzar en un proyecto final para mantener la dignidad de los latinoamericanos, hasta lograr una paz sustentada en la justicia y la igualdad.
De la guerra en Colombia nadie se escapa; es un asunto de todo(a)s. No existen colombiano(a)s al margen de la guerra. Querámoslo o no, la sociedad civil también es parte del conflicto, consciente o inconscientemente. La guerra no es exclusiva de unos tales "actores armados". ¡No! Aquí todos tenemos intereses y estamos obligados a participar, aunque no portando fusiles sí opinando y blandiendo soluciones. Los enemigos nos acusarán de una supuesta "apología del delito", pero corresponde a la opinión analizar objetivamente cómo transcurre la lucha de clases en Colombia.
En tamal 26 de septiembre de 2.010

















































