¿Otro mundo es realmente posible? Reflexiones ante la crisis (#718)

Fuente de la imagen: Cuadernos de filosofía
El metabolismo industrial se ha convertido ya en un irrefrenable movimiento expansivo, en un permanente creador de entropía o desorden; ha generado innumerables nuevas articulaciones entre los fenómenos sociales y los naturales, ha impulsado nuevos efectos de carácter multiescalar (de lo local a lo global y viceversa), y ha terminado por convertir al mundo moderno en un complicado e incomprensible calidoscopio de crisis cada vez más concatenadas y amplificadas.

(...) la crisis de civilización que hoy vive el mundo contemporáneo y cuya dinámica opera en ritmos mucho más lentos al de los procesos políticos y sociales habituales, sólo será superable bajo esquemas teóricos renovados y mediante acciones políticas de nuevo cuño. Ya no bastan las fórmulas convencionales que aún dominan los movimientos antisistema, incluyendo las de los sectores considerados como los más avanzados (como el neozapatismo).  Si “otro mundo es posible” este será el de una “democracia solar” participativa e incluyente; con una tecnología que imite los pulsos de la naturaleza, un conocimiento holístico en el que pensar y sentir sean las dos caras de la misma esfera, un sentido de equidad que incluya al resto de los seres vivos y, en fin, una sociedad sostenible dominada por formas de vida orgánicas. Estamos ante una tarea descomunal y urgente. Ese es el tamaño del reto.

Fuente de la publicación: PAPELES n° 105 2009

En tamal 25 de diciembre de 2.010