Ver tamal haciendo clic sobre la imagen o el título
¡Ay
de aquellos que van a buscar socorro en Egipto, poniendo la esperanza en sus
caballos y confiando en sus muchos carros de guerra y en su caballería, por ser
muy fuerte, y no han puesto su confianza en el Santo de Israel ni han recurrido
al Señor! ¡Desdichados! Pues el mismo Señor, el sabio por esencia,
les ha enviado calamidades y no ha dejado de cumplir su palabra, y se levantará
contra la casa de los malvados y contra los auxiliadores de los que obran la
iniquidad. El rey de Egipto es un hombre
y no un dios, y carne son sus caballos y no espíritu. El Señor, pues, extenderá su mano y
precipitará al auxiliador y caerá al suelo el auxiliado, y ambos perecerán a un
tiempo*.
*Maldito el hombre que espera
solo en el hombre. Jerem. 17, v.5.
Sagrada Biblia. Isaías 31, v. 1 a 3.
____________________________
Posdata.
El actual alcalde de Cartagena y sus adláteres hicieron que los ilustres visitantes ingleses descubrieran una placa de condolencia por los millares de muertos y heridos de la imperial Inglaterra del siglo XVIII en su ataque a Cartagena (uno de los puertos clave del imperio español de entonces). Pero, de otro lado, que se sepa, los ingleses no han dado sus condolencias, por ejemplo, sobre los miles de cartageneros que perecieron durante la invasión de Vernon.
En tamal 3 de noviembre de 2.014