En septiembre de 1984 no menos de 123 hombres y mujeres de las localidades de Cayramayo, Vizcatampata, Orccohuasi y Putis, en el distrito de Santillana, provincia de Huanta (Ayacucho) fueron víctimas de una ejecución arbitraria llevada a cabo por efectivos del Ejército de Perú. Los comuneros fueron reunidos por los militares con engaños, obligados a cavar una fosa para luego ser acribillados por los agentes del orden.