La burocracia oficial de Cartagena y del Departamento de Bolívar intenta mostrar una Cartagena sin gente a los visitantes que se esperan durante la Cumbre de las Américas (sic), y se empeñan en esconder las úlceras sociales que la miseria, la pobreza, la exclusión y el robo de los fondos públicos han abierto en la piel de una de las ciudades más injustas del país.
En tamal 12 de abril de 2.012