La decisión tomada por el presidente Rafael Correa de no asistir a la llamada Cumbre de las Américas, mientras se mantenga la práctica unilateral de excluir a Cuba, representa un acto de dignidad y consecuencia que compartimos y celebramos, al tiempo que convocamos a los demás Presidentes a reconsiderar su participación en la reunión.
No puede haber nunca más una Cumbre de las Américas sin que Cuba esté presente.
En tamal 13 de abril de 2.012
