“Los oprimidos, en reacción contra los opresores, a quienes idealizan, desean convertirse a su vez en opresores.
Es una gran contradicción, que desafía al oprimido proponiéndole una nueva fórmula, transformarse en los restauradores de la libertad de ambos.
De esta forma, debería nacer un hombre nuevo que supere la contradicción: ni opresor ni oprimido: un hombre liberándose, humanizándose”.
(P. Freire)
En tamal 25 de abril de 2.015