¿Cuál es el currículo oculto de la des-civilización occidental? INDÍGENAS Y AFRODESCENDIENTES (#988)

Prioridad de prioridades: La interculturalidad empieza a construirse por los más excluidos, oprimidos y explotados. Pueblos indígenas y afrodescendientes. Y no al revés: por las élites patriarcales de los pueblos, culturas y clases dominantes. Ansiosos todavía de convencernos en que “debemos mejorar la raza” y en que debemos ser “civilizados”.
Imagen en: globedia
Fuente del post: Criticón
Nos piden ustedes una posición clara en torno al diseño curricular afrodescendiente para nuestra América y el Caribe. Incluso para la misma África como continente con sus originalidades y especificidades. Es necesario apuntar de antemano que ya no es posible insertar contenidos desvestidos de su sentido integral en su unidad y diversidad, desde el ámbito filosófico, ideológico y político; pareciera que nos negáramos a abrir el proceso educativo formal, vivencial y convivencial como un libro desgajado de su sentido de unidad y totalidad, más tratándose de sujetos históricos, de poblamientos y culturas en contextos pluriculturales, plurinacionales, interculturales, inter-civilizatorios. Hay que restablecer el continuo humano intercultural, entre oralidad y escritura, entre trabajo manual y trabajo intelectual y espiritual, trabajo y juego, campo y ciudad, entre hombre y mujer, el continuo humano entre una generación y otra, sin negar las especificidades etarias y en especial el hecho de que cada generación quiere imprimirle su huella digital a cada presente, a cada coyuntura histórica, pero sin perder de vista toda la carga del pasado, instrumentada desde el presente, interpretando y participando activamente en los nuevos tiempos que vendrán. Para ello es fundamental restablecer el diálogo intracultural, intercultural e inter-generacional, de la juventud con sus mayores. Diálogo que interrumpió el advenimiento de la ideología tecnocrática a partir de los finales de la década del cincuenta del siglo pasado, con el capitalismo monopólico y transnacional. Y que llevó a su climax la globalización capitalista neoliberal.  Una juventud sin historia, hundida en el vacío cultural y espiritual.
En definitiva hay que restablecer el continuo de la historia de la humanidad dentro de la historia de la tierra y de toda la historia de la naturaleza si queremos construir vías de acceso a eso que llamamos las filosofías del Buen Vivir.

En tamal 22 de julio de 2.011